La embajadora de Alemania en el Perú, Sabine Bloch, recorrió durante cuatro días emprendimientos comunitarios vinculados al Parque Nacional Bahuaja Sonene en Madre de Dios y Puno, con el objetivo de conocer experiencias que articulan conservación, desarrollo sostenible y generación de ingresos para las poblaciones locales.
El trayecto inició en la comunidad nativa Kotsimba, de la etnia Harakbut, donde mujeres de la localidad impulsan emprendimientos de acuicultura amazónica mediante la crianza de especies como el paco y el camarón gigante de Malasia.
En los últimos años, también han apostado por la recolección de aguaje, una de las actividades económicas más importantes de la Amazonía y que, realizada de manera sostenible, contribuye a la protección de los aguajales y de los ecosistemas amazónicos.
La diversificación de estas actividades se complementa con una propuesta de ecoturismo comunitario, para la cual la comunidad ha construido un alojamiento inmerso en la densidad boscosa que colinda con el PNBS y ofrece una experiencia de conexión con la naturaleza y la cultura local.
“Hasta donde alcanza la mirada, todo se ve verde, y no por monocultivos, sino por la diversidad del bosque, con árboles maderables, frutales y distintas especies que conviven en este territorio”, afirmó Sabine Bloch, embajadora de Alemania en Perú.
De la Amazonía de Madre de Dios a la de Puno
El tránsito entre la Amazonía de Madre de Dios y Puno evidencia no solo la continuidad del paisaje boscoso, sino también el trabajo que impulsan las comunidades de la zona andina para conservar el territorio mediante actividades sostenibles.
Es el caso de la cooperativa cacaotera CAI San Gabán, ubicada en la provincia de Sandia y liderada por Dionicio Huahuasoncco, quien además viene fortaleciendo el relevo generacional junto a su hijo, actual gerente de la organización, reflejando cómo la agricultura familiar continúa vigente en la Amazonía puneña.
Durante la visita, la embajadora de Alemania en el Perú destacó el trabajo desarrollado por la cooperativa y participó de una ceremonia de pago a la tierra realizada por los asociados, una práctica ancestral andina vinculada al respeto y cuidado de la tierra y los cultivos.
Asimismo, la delegación visitó el Puesto de Vigilancia y Control Cushini, donde los guardaparques realizan labores de monitoreo, vigilancia y control para proteger el área natural protegida y hacer frente a las amenazas que ponen en riesgo su conservación.
El recorrido también incluyó el Banco Comunal de Semillas de Huancasayani, en el distrito de Cuyocuyo, una iniciativa que contribuye a la seguridad alimentaria mediante la conservación de material genético de especies vegetales con alto valor nutricional. Este espacio fortalece la capacidad de las comunidades para adaptarse a los efectos del cambio climático y preservar la diversidad agrícola local.
Una alianza por el bosque y las familias amazónicas
En esa línea de acción, el trabajo participativo es liderado por el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP), con el apoyo de la cooperación alemana y el acompañamiento de socios y aliados estratégicos como Moore, la Sociedad Zoológica de Frankfurt (FZS Perú), la Asociación para la Investigación y Desarrollo Integral (AIDER), a través del Contrato de Administracion, y Wildlife Conservation Society (WCS).
Sobre la importancia del trabajo articulado con las comunidades, Catalino Castillo, subdirector de Vigilancia y Control del SERNANP, destacó que la conservación requiere sumar esfuerzo interinstitucionales.
“Desde el Estado entendemos que no podemos hacerlo todo solos. Por eso es fundamental sumar esfuerzos y trabajar de la mano con las comunidades para que comprendan la importancia de las áreas naturales protegidas y puedan percibir los beneficios tangibles que genera su conservación”.
Por su parte, la embajadora de Alemania resaltó el compromiso de los guardaparques en la protección de estos espacios naturales.
“Los guardaparques realizan un trabajo increíble. Están en los lugares más alejados no solo para proteger los bosques, sino también para trabajar junto a las comunidades en el desarrollo de alternativas sostenibles”, remarcó Bloch.
La visita permitió visibilizar experiencias que demuestran que la conservación del bosque y el bienestar de las comunidades pueden avanzar de manera conjunta, fortaleciendo el rol de la población local como aliada estratégica en la protección del Parque Nacional Bahuaja Sonene.