Palma Real volvió a convertirse en un espacio vivo de aprendizaje y punto de encuentro. Hasta esta comunidad de Madre de Dios llegaron líderes indígenas de las comunidades nativas de Pueblo Nuevo y Flor de Ucayali, con un objetivo común, compartir experiencias sobre producción unida a la conservación.
Más de 20 comuneros participaron en este espacio de saberes entre pueblos amazónicos que enfrentan retos similares y que apuestan por soluciones desde su propia realidad.
Las jornadas fueron guiadas por los promotores indígenas de Palma Real, quienes, en lengua Ese Eja y desde la práctica en sus propias parcelas, mostraron cómo vienen manejando el cacao bajo sistemas agroforestales. Cada método aplicado llevaba consigo una historia de aprendizaje, errores que enfrentaron y resultados obtenidos. Este proceso se desarrolló desde un enfoque intercultural combinando saberes ancestrales y conocimientos técnicos, que se complementan para mejorar la producción y el manejo sostenible del bosque.
Mauro, comunero de Palma Real, destacó el valor del aprendizaje mutuo, “La experiencia en cuanto al manejo de cacao de nuestros hermanos de Ucayali está un poco más avanzada. Nos han enseñado las técnicas que ellos aplican y cómo trabajan para lograr una buena producción”.
Durante el encuentro se abrió también un espacio para compartir saberes vinculados a la artesanía, la cestería y la vestimenta tradicional propia de los pueblos Ese Eja y Shipibo – Konibo. Intercambiaron el significado de sus piezas, que representan su cosmovisión y su relación con el entorno natural. Los visitantes reconocieron el liderazgo de hombres y mujeres en estos procesos productivos y culturales.
Además, uno de los aspectos que más llamó la atención fue el desarrollo del turismo con identidad en Palma Real, donde la comunidad ha logrado articular el cuidado de la biodiversidad, la organización comunitaria y la actividad económica.
Lilder Inuma Gonzales, de la comunidad nativa Pueblo Nuevo del Caco, señaló que
«He podido observar cómo la comunidad de Palma Real ha logrado un mayor desarrollo en turismo. Destaco su liderazgo, la manera en que se organizan y el trabajo en equipo que realizan. También he visto que en las actividades productivas participan tanto hombres como mujeres, promoviendo la equidad de género y reconociendo el importante rol de las mujeres dentro de la comunidad. Todos estos aprendizajes me servirán para aplicarlos en mi propia comunidad.»
Para las comunidades, esta experiencia contribuye a mejorar la gestión de sus territorios y a generar más oportunidades para el desarrollo local.
Este encuentro intercultural entre pueblos indígenas se llevó a cabo gracias al Contrato de Administración sobre el Área Natural Protegida de la Reserva Nacional Tambopata y el Parque Nacional Bahuaja Sonene, suscrito entre SERNANP y AIDER, el cual está orientado a fortalecer las capacidades locales y a mejorar las condiciones y medios de vida de las poblaciones que viven en armonía con el bosque.